El valor del trabajo artesanal

Publicado por Diego Alderete el 13:58 con No hay comentarios
Una señora quería comprar un vestido tejido a mano y vio a una artesana que hacia un trabajo absolutamente increíble, la señora vio que era un precio demasiado alto, por lo que se acerca a la tejedora y en un tono bastante brusco le dice: "quiero comprar un vestido de los que usted teje, pero creo que cobra demasiado".
La artesana quedo un poco desconcertada, pero respondió : ¿cuanto cree usted que debo cobrar?
La señora respondió, haber: por el hilo, mas los listones, los botones y hasta unas tijeras yo creo que.... y le dio una cantidad.
El precio final que la señora calculó era mucho mas barato que el precio original de la artesana, pero ella dijo: "Esta bien, usted recibirá su vestido en una semana."
La clienta quedó muy satisfecha de si misma y le contó a todas sus amistades sobre una fabulosa oferta que había negociado.
Una semana después recibe una caja bellamente envuelta y al abrirla se da cuenta que en su interior solo esta el hilo, los botones, un listón y hasta unas tijeras y muy enojada va en busca de la artesana, "Como pudo hacerme esto a mi? Le pedí un vestido y me envía una caja solo con los materiales"
la tejedora tranquilamente respondió:
"Mire señora usted recibió exactamente por lo que pago, si cree que hay algo que falte... es necesario pagar por ello."

Moraleja:
Cuando alguien nos compra un articulo hecho a mano, no solo compran los materiales...también están comprando nuestro tiempo, esfuerzo, amor y dedicación con la que hacemos nuestros artículos.

La terapia de TEJER CROCHET segun mi experiencia personal

Publicado por Diego Alderete el 16:06 con No hay comentarios
Aquí en argentina los tejidos artesanales han recuperado un lugar importante como producto cuyo valor es altamente cotizado socialmente, entendiéndose esto, como la valoración positiva del trabajo del artesano para la creación de una prenda tan exclusiva, única, creativa, cargada de emociones. En estos últimos años se ha venido publicando mucho sobre técnicas aplicadas de crochet en Argentina y tenemos colecciones muy interesantes como las de las Editoras Bienvenidas y EVIA que se mantienen a la vanguardia de las tendencias en moda de prendas y accesorios tejidos en CROCHET. Pero poco se habla de en estas publicaciones de la práctica de esta técnica como una actividad terapéutica. Pues, es en esta entrada, como hoy quiero contarles mi experiencia terapéutica con el CROCHET.
Hace ya 20 años que tejo en CROCHET, gracias a mi curiosidad y a la buena voluntad de mi madre, Marta, y mi querida tía, Susana, que me iniciaron en esta práctica. Lo que comenzó siendo un deseo movido por la curiosidad se convirtió en una pasión; y a las pruebas me remito, si ya con 33 años sigo cada mas entusiasmado cada vez que comienzo un nuevo proyecto como si fuera el primero.
A lo largo de esta vida mía tejer me ha ayudado a sentirme libre, a pensar que puedo hacer algo que amo y que puede servir a otros, siempre he tejido para otros muy rara vez para mi, no me interesa terminar un proyecto y mirarlo y decir que bien lo hice, me encanta terminarlo y mostrarle a mis familiares y amigos, regalárselos y que esbozen una sonrisa o comenten lo increible que puede ser el producto logrado. Ademas de esta satisfaccion retroalimentada en el acto de tejer encuentro paz y tranquilidad, un momento pleno donde puedo relajarme y poder pensar claramente en muchas cosas no necesariamente referentes a lo que esto creando.
Como ven tejer me hace muy bien, creo que NOS hace muy bien, y por ello lo AMO. Espero que no llegue el dia en el que este privado de hacerlo. Imaginense, tejer nos da una razon para continuar con cada putada para llegar a una meta, cada vuelta es adictiva, siempre hay una vuelta mas por hacer, una vuelta mas por la que postergamos un cigarrillo, una vuelta mas por la que postergamos un trago, una vuelta mas por la que decidimos hacer algo por el otro, para el otro y por nosotros.